Cuidados

Cuidados de un Carlino

Apesar de ser menudos, los Carlinos sueltan mucho pelo... ¡Esto se solucia con una buena aspiradora! Cepíllale una vez al día para que tenga el pelo brillante y limpia bien la zona que queda entre las arrugas de la cara para evitar infecciones, puedes hacero con papel de cocina húmedo o con toallitas para bebés. Como muchos perritos de compañia, el Carlino tiene una boca pequeña, con los dientes débiles y muy juntos. Debera cepillárselos a menudo y darle jugetes para que muerda. Combiene que el veterinario se los revise en cada visita. También tendrás que cortarle las uñas con mucho cuidado para que no se lastíme el mismo.

¡ CUIDADO CON LOS OJOS !

Los ojos redondos y brillantes del Carlino son uno de sus principales encantos, pero también pueden darte algún probemilla. Como los tiene tan saltones y su hocico es chato, no tiene nada que le proteja esta zona, `por ejemplo de objetos salientes en las paredes o muebles. Vigila en casa con los cantos que sobresalen, aléjale de los gatos que arañan y ve con cuidado cuando salgas a pasear para que no se lastime con ramas o zarzas. Comprueba sus ojos a diario y límpiaselos cada semana con una toallita o un algodón humedecido en agua tibia. Si le lloran mucho o ves algo raro, llévalo ensegida al veterinario.

¡ CUIDADO CON EL CALOR !

Por su nariz branquicefala (aplastada), el carlino no respira bien. Esto le hace vulnerable a las temperaturas extremas y sobre todo, al calor. Nunca le lleves ha hacer ejercico cuando la temperatura sea elevada -mejor que esperes a que refresque- y no le dejes encerrado en el coche en verano: es malo para cualquier perro, pero fatal para un Carlino. Ten cuidado también en invierno, porque puede pescar un resfriado. Lo mejor es que le pongas algo abrigador y si se llega a mojar secalo muy bien con una toalla o si puedes con una secadora.